Libro 2: Sadhana Pada; Sutras 17-27

by - marzo 06, 2020

"Dicernimiento discriminativo ininterrumpido es el método para la eliminación de la ignorancia" Libro 2: Sutra 26

Metodología tres: Vivekakhyatit (Discernimiento ininterrumpido):


El libro dos comienza explicando el kriya yoga como el acto mismo de yoga, en el que se busca el refinamiento del hacer, el pensar y el sentir y se ofrece como un camino para alcanzar el estado de unidad (yoga) y por lo tanto una posibilidad de liberación del sufrimiento. Se dice además que el origen de todo sufrimiento es la ignorancia y para evitar la ignorancia es necesario desarrollar el conocimiento de lo que se es y de lo que no se es. 

Para lograr esto Patanjali propone la práctica de Viveka, el discernimiento discriminativo ininterrumpido. Pero para adentrarnos en esta nueva metodología, primero debemos comprender algunos conceptos adicionales que nos ayudarán a entender mejor la práctica de viveka. 


La constitución de la naturaleza:


 Este recorrido lo comenzamos desde la forma entender el universo propuesto en el sistema filosófico clásico de la india llamado Samkhya, que presta sus fundamentos filosóficos al Yoga, y en el que se plantea que todo puede agruparse según dos componentes: Prakriti, la naturaleza, lo que se ve y Purusha, el Ser, el que ve. Según esta concepción, Prakriti, la naturaleza, es una emanación de Purusha, el Ser, y todo aquello que no es el Ser puede agruparse en 24 categorías que son: 

  • Budhi: El intelecto, el sentido de la intuición. 
  • Ahamkara: El sentido de la individualidad, el ego. 
  • Manas: La facultad sensitiva, la mente. 
  • Citta: El depósito de impresiones. 
  •  Jñanendriya: Los 5 órganos de percepción de los sentidos que son: los ojos, las orejas, la piel, la nariz y la lengua. 
  • Karmendriya: Los 5 órganos de la acción que son: el ano, los miembros superiores, los miembros inferiores, la boca y los genitales. 
  • Tanmatra: Los 5 elementos sutiles o cualidades sensoriales, los cuales son: el sentido de la audición, el tacto, el gusto, la vista y el olfato. 
  • Sthulabhuta: Los 5 elementos densos: tierra, agua, fuego, aire y éter. 

Las gunas (las caracteristicas de la naturaleza):


 Todo lo que sucede en Prakriti, todos estos constituyentes de lo que no es Purusha, están tejidos por tres hebras o cualidades básicas, llamadas gunas, que lo mueven y lo modifican todo, las cuales son: 

  • Sattva cuyo atributo es Prakasa o luminosidad. 
  • Rajas cuyo atributo es Kriya o actividad. 
  • Tamas cuyo atributo es Sthiti o tendencia a la inercia 

Los niveles de la naturaleza:


 Y según esta concepción tradicional, se dice que son las gunas las que actúan, es decir que todas las acciones ocurren solamente al interior de Prakriti, y Purusha es el testigo silencioso de todo cuanto ocurre. y estas gunas permean los cuatro niveles de la naturaleza que son: 

  • Lo específico: Es todo los que es tangible, los elementos densos, el cuerpo físico, aquello que podemos apreciar a través anandamaya kosha
  • Lo inespecífico: Es lo sutil, lo que está más allá de lo tangible, lo que no tiene forma, relacionado con pranamaya kosha y con manomaya kosha
  • Lo definible: La idea que tenemos de nosotros mismos, la subjetividad, el yo, relacionado con Vijnanamaya kosha
  • Lo indefinible: Lo que hay más allá del yo, a lo que no podemos poner nombre, relacionado con Anandamaya kosha

El observador:


 Todo lo que pasa dentro de la existencia es visto a través del cristal de la mente y es impactado por las gunas que nos generan un velo de subjetividad a través del cual lo vemos todo, es un filtro por el que pasan todas las experiencias, sensaciones y pensamientos y que nos impide ver la realidad. Lo subjetivo denominado como el ahamkara o ego, está permeado por los juicios y por las experiencias previas. Tendemos a creer que nuestra concepción del mundo es la única posible, la única verdadera, cuando lo que realmente existen son distintos niveles de percepción. 

 Purusha por su parte no se ve afectado por las gunas, pero cuando desde Prakriti se mira a Purusha, cuando el Budhi, que es el único capaz de percibir a Purusha, lo vé, lo hace desde su propio filtro generado por las gunas, poniéndole de este modo también a Purusha tres atributos: sat, chit, ananda, que son: existencia, conocimiento y bienaventuranza. Estas percepciones son propias de nuestro sistema de entendimiento, lo que no quiere decir que realmente Purusha tenga estas características, sino que nosotros se las otorgamos, ya que entre más cualidades o atributos se le confieran más distantes estamos de experimentar la realidad de Purusha

El cristal de la subjetividad:

 Si comparamos nuestra mente con un lente a través del que vemos la vida, podríamos decir que ese lente va tomando distintas coloraciones de acuerdo a las experiencias que vamos acumulando. Así que es posible que en un momento de nuestra vida todo a nuestro alrededor se torne azul debido a que el lente ha tomado esa coloración y eso nos hace creer que todo en efecto es azul, pero si con el tiempo, las nuevas experiencias agregan un coloración amarilla, comenzaremos a verlo todo verde y vamos a creer que todo realmente es verde, que antes estábamos equivocados y que la existencia es verde. Y así con el pasar del tiempo y las experiencias vamos acumulando muchas formas de ver el mundo, muchos colores, el problema es que usualmente nos identificamos con el velo de subjetividad, con el filtro con el que estamos viendo en el momento y tendemos a creer que solo nuestro color es el único real, y que los otros colores no son posibles, ni son reales, que nuestra propia subjetividad es la única verdad. 

 Tomando como ejemplo una luz blanca que pasa por un prisma y se convierte en siete rayos de luz de diferentes colores, la luz blanca sería Purusha, que se proyecta a través del prisma, que en este caso es la mente, descomponiendo la luz en colores, que representan a Prakriti y todos sus niveles de manifestación, pero que usualmente vivimos bajo el lente de un solo color. Ante esto lo que se propone es que nuestro trabajo debe estar orientado a ampliar cada vez más la franja de color con la que vemos, logrando apreciar el espectro de luz visible completo, valorando todos los colores y purificando así el prisma, para poder volver a la luz original, volver a apreciar a Purusha, la luz blanca más allá de todas las coloraciones. 

 La búsqueda debe estar dirigida a entender que nuestra concepción del mundo por más diversa que sea no es la única posible, que podemos incluso estar imponiendo nuestra idea de diversidad, lo importante es lograr comprender los distintos niveles de realidad que nos rodean y encontrar la suficiente armonía en ellos. Este proceso nos acerca a poder percibir que existe una capa alrededor de la mente, que es el ahamkara, que es lo que debemos purificar, este proceso de limpiar la mente es lo que se denomina discernimiento discriminativo ininterrumpido, viveka, que nos permite desarrollar la claridad suficiente para entender las diversas manifestaciones de la creación y el origen del velo que modifica la realidad a través de nuestra mente. 


Discernimiento y desidentificación:

 Viveka por lo tanto, es aprender a limpiar el prisma a través del cual estamos mirando, aprender a desidentificarnos del personaje que hemos construido, que hemos creído que somos, aprender a salirnos de él, desidentificarnos de la propia subjetividad. 

 Tras este recorrido alrededor de la metodología de viveka (discernimiento), cabe agregar entonces que todas las manifestaciones de la creación tienen la potencialidad para generarnos dolor, este dolor se genera por la identificación con el objeto. Pero al mismo tiempo todas estas manifestaciones tienen el germen para conducirnos a la liberación ya que todo aquello que nos hace perder en el camino es al mismo tiempo una oportunidad para despertar y emprender una búsqueda distinta para encontrar lo que somos. 

 Esta propuesta alrededor del discernimiento entre lo que es real y lo que no lo es, puede entenderse como una búsqueda del Ser, que en la tradición del yoga sería nominado como Purusha, y para experimentarlo habría que desprenderse de todas las subjetividades, pero que si esta concepción se traslapa con otras tradiciones el lenguaje podría llevarnos a una pasada de confusión, ya que para escuelas de pensamiento como las budistas no hay Ser, sino que sólo hay constante transformación, lo que hace imposible experimentar un Ser absoluto. Esta es una de las diferencias y de las discusiones que existen entre las escuelas ortodoxas de filosofía de la India y el budismo. 

 Los budistas además no hablan de un Ser como tal sino que se refieren al vacío. Usualmente, cuando se piensa en el Ser se le da una noción de sí mismo, se le dan unas características y este no es el Ser. Mientras que la noción del Ser para la tradición de yoga está asociada a Purusha, para el budismo por su parte esta idea del Ser asociada a la constante transformación y al vacío, que podría estar más asociada a la idea del ahamkara, el ego. Cuando pensamos en el ahamkara pensamos en algo que siempre se está transformando y que cuando se desvanece queda el vacío. 

 Yoga parte de la idea de quitarle poder al ahamkara para poder percibir de esa manera al Ser que está más allá, no el Ser como persona sino el “Ser Vida”, la vida misma que se manifiesta a través de nosotros y que está conectada con todo lo que está vivo. Ese Ser Vida es básicamente lo mismo que dentro de budismo se denominaría como el vacío, así que el vacío es equiparable a la idea del Ser. Ese vacío podría también podría considerarse como Iswara, lo Supremo. La trampa en la que en ocasiones se cae, es la de considerar que ese Ser tenga una identidad, en budismo por ejemplo ese ser no tiene identidad y dentro del taoísmo se dice que es definible, ahorrándose caer en esta trampa. Mientras que las otras tradiciones de la india, al ponerle al Ser, la carga de la identidad basada en los atributos que se le confieren, se ha caído en la conformación de doctrinas e ideologías que se centran en entidades o personalidades divinas, cargando al Ser de subjetividades y convirtiéndolo en un componente más de Prakriti

 El proceso de viveka debe trascender hasta lograr integrar la polaridad y no quedarnos en la dualidad, en la que pretendemos que algo puede ser solo una cosa u otra, esto es un error de percepción. La búsqueda debe estar dirigida a integrar el proceso polar para poder volver a alcanzar la unidad y finalmente volver a ser el cero, disolverse en el vacío, fundirse con el absoluto, pero antes de poder volver a ser uno tengo que hacerme consciente de todos los componentes, las 24 categorías previamente enunciadas y las tres gunas, y devolverme recorriendo nuevamente el camino desde lo más denso hasta lo más sútil. Comparándolo con el Tao, el Purusha sería el uno porque tiene un atributo y al igual que en el Tao, el vacío que es el cero, es equiparable con el absoluto. La muerte estaría representada por el cero en todos los niveles porque desde el cero es donde vuelve a nacer el uno. 

 La causa del dolor es la identificación de Purusha, el que ve, con Prakriti, lo que se ve. Siempre que se está generando una acción, Purusha es simplemente el testigo de las acciones que están sucediendo. Las acciones siempre se dan de acuerdo a las gunas y las gunas a su vez se manifiestan a través de los órganos de los sentidos y de los elementos, los cuales siempre están en movimiento. 

Cuando se desarrolla viveka, el discernimiento, es posible percibir que el sufrimiento es causado por la identificación con las acciones más que por las acciones en sí mismas. Cuando simplemente vemos, cuando se establece la conexión con el que ve, Purusha, aquello que causa dolor sigue estando presente, pero deja de afectarnos. Cuando nos damos cuenta de que no somos ni los que actuamos, ni la acción, eso no cambia el mundo externo pero sí cambia la forma en que lo vemos, se asume un papel de ser un testigo de la vida y no de un controlador de esta, y el velo de maya que usualmente nos perturba ya no afecta nuestra visión. Este es el momento en que comprendemos que la vida se manifiesta a través de nosotros y que no somos más que una pequeña hebra que es parte de un gran tejido, el tejido de la Vida, y tal y como en los tejidos, todas las hebras están interconectadas, y aunque a veces queremos imponer nuestra dirección como hebras y jalar todo el textil, y otras veces simplemente nos sentimos víctimas del movimiento de todos los hilos entretejidos, es el discernimiento, Viveka, el que nos da la facultad de entender que es la Vida misma la que nos mueve, y cuando nos sintonizamos con su movimiento nos desidentificamos de los factores de sufrimiento y experimentamos la disolución en la fuente del infinito. 

Adendum: Las siente bhumikas:

En este apartado se menciona además que el camino para el desarrollo espiritual está enmarcado por siete aspectos o esferas que son mencionadas en varias tradiciones previas especialmente desde la estructura de los upanishads, una forma de entender estas etapas del conocimiento es a través de las bhumikas del Yoga Vasishta, las cuales son: 
  • Subecha: Búsqueda de la verdad. 
  • Vicharana: Correcto discernimiento para encontrar la verdad. 
  • Tanumanasana: Aquietamiento de la mente para lograr observarla. 
  • Sattvapati: Pureza mental. 
  • Padharthabavana: Conocimiento de la verdad. 
  • Turiya: Estado permanente de conciencia. 



Sembrado por Elisa Ochoa y Esteban Sánchez (Encuentros noviembre 2019)

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