• INICIO
  • ENSEÑANZAS
    • TÉCNICAS
      • POSTURAS
      • RESPIRACIÓN
      • RELAJACIÓN
    • FILOSÓFICAS
    • ENERGÉTICAS
    • PSICOLÓGICAS
    • ESPIRITUALES
    • PEDAGÓGICAS
  • CURSOS & TEXTOS
    • SEMBRANDO HUMANIDAD
    • YOGA SUTRAS
    • YOGA VASISHTHA
    • BHAGAVAD GITA
    • MATERIAL COMPLEMENTARIO
      • CUENTOS SOBRE LA MENTE
      • TEXTOS DE INSPIRACIÓN
  • APUNTES
    • LA VIDA DIARA
    • EL ARTE DE VIAJAR
    • JARDINERIA DE LA ENSEÑANZA
  • ENCUENTROS
    • GRUPOS DE ESTUDIO
    • FORMACIÓN
    • PEREGRINAJES
    • RETIROS
    • AYUNOS
    • SADHANA ITINERANTE
    • PROYECTO EDITORIAL
    • YOGAVERSO (PODCAST)
  • QUIÉNES SOMOS
    • HISTORIA
    • APORTE VOLUNTARIO
    • BITACORA
  • CONTACTO
Yogaverso podcast youtube YOGAVERSO Whasapp instagram EA

SEMILLERO DE YOGA



Imagen de sarajuggernaut en Pixabay


El todo que fluye… 


En la naturaleza cada objeto tiene un ritmo para fluir; para ser. Todo se adapta y está sujeto a lo que lo rodea, formando uno; un todo. El rio fluye y no se resiste a la fuerza de la gravedad que lo empuja, independientemente de su viscosidad o turbiedad, llevando su carga sin reproches. A su ritmo las rocas también lo hacen, impulsadas por las fuerzas magmáticas y la presión que las elevan y las moldean… 

En la naturaleza no hay desempleo, y no hay Samskaras, Vasanas ni Vritis que generen entropía. Solo hay el momento presente determinado por la acción de las gunas, y en respuesta, el todo trasciende; evoluciona… 

La hoja seca que cae al suelo, con la acción de las bacterias, la humedad, y la temperatura, se encarga de devolver los nutrientes que el árbol algún día tomó. Las montañas, en conjunto con las propiedades físicas y químicas del aire generan los pisos térmicos, donde el todo se adapta y se hace diverso... 

El planeta, esta roca gigante, con su Sátvico campo magnético se protege, nos protege; de la acción; del efecto rajásico del viento solar, que de inmediato nos llevaría a otro estado… ¡A otra manifestación de las gunas!… Y a su vez, el universo entero, interactúa, manifestándose dentro de sí, en proporciones variantes de virtud o preservación, acción o pasión, e inercia… ¡Que buen ejemplo de empleo, de sintropía universal!… 

…Ahora diría que las plantas, con sus procesos de transformación rajásicos y tomando los rajásicos rayos solares, se transforman y se hacen sátvicas; porque dan equilibrio, nos alimentan… 

El ser humano siempre tiene algo que le muestra el camino, un camino fluido, libre de enamoramiento, de deseo, de apego, de tristeza o felicidad; solo eso, un camino fluido… 

Pero el hombre es como una porción del todo en una bola de nieve kármica que rueda y se alimenta de su herencia cultural y familiar, de sus acciones y de las de su alrededor, generando impresiones y marcajes que lo identifican con el ego, su humanidad, el deseo, el apego y no le permiten ver el todo que lleva dentro de sí. 

El hombre es limitado, sus sentidos son como un sensor que solo capta una porción de la información: su piel, mide solo un rango de la información térmica, sus ojos solo ven una porción del espectro, sus oídos solo escuchan en rango especifico de frecuencias… Y luego esa información es interpretada por una mente con marcajes y subjetiva. 

... ¡Y llega el desempleo, la destrucción, la pobreza!… ¡Llegan Rajas y Tamas; la destrucción de los bosques; la destrucción de la casa; la destrucción de sí mismo!… Y se forma una gran rueda de Samskaras, Vasanas, y Vritis, generando acciones que nutren el Karma colectivo; al que todos suman… 

Aunque aparentemente proliferen tamas y rajas, hay sattva con algo de rajas. 

El yoga, las plantas, los mantras y el deseo interno de trascender conectan al hombre con su Dharma, con ese ser que fluye a su ritmo, conectado con el todo dentro de sí, libre de ataduras y marcajes, y poco a poco el hombre se quita la nieve, hasta que se manifiesta el todo y se diluye en la sintropía universal… 

Sembrado por Juan Sebastián Pérez

Share
Tweet
Pin
Share
1 comentarios


Mayo 11 de del 2020 

Medellín, Colombia 

Querido Patanjali, 

Vaya experiencia la que ha sido conocerte, aunque confieso que a veces siento que ya te conocía o a tus enseñanzas; tendrá que ver con eso de la filosofía perenne y de que todos los caminos espirituales tienen unos elementos esenciales que los conectan. Yo crecí bajo los principios espirituales del catolicismo/cristianismo, pero mis papás siempre han tenido algo de ‘místicos’, por ponerle una etiqueta. Ya iba yo creciendo cuando en mi casa se oían términos como reiki, acupuntura o medicina China, de hecho, recuerdo que de niña disfrutaba enormemente compartir con ellos una serie televisiva que transmitían por esa época llamada Kung-fu. Un revoltijo de cosas que nada tienen que ver y que todo tienen que ver. Los une ese cuestionamiento del ser por su existencia y esa búsqueda constante de encontrar formas de trascender, de hacer nuestro paso por esta existencia más llevadero, sin importar si crees o no que habrá otra oportunidad. 

Supongo que eso fue un poco lo que te pasó. Miraste hacia adentro y empezaste una búsqueda que te conectó con un montón de conocimientos ancestrales que, para suerte nuestra, decidiste compilar y compartir, y que así, pudieran ser estudiados por las generaciones venideras, sin imaginar seguramente lo lejos que llegarían y lo relevantes que se volverían. No nos la pusiste fácil en todo caso. Tus sutras son tan simples y directos que para los que no tenemos tanta claridad sobre el contexto en el que los escribiste pueden ser bien complejos de interpretar. Te confieso que esta es la segunda vez que me adentro en el estudio de tus sutras. La primera diría que no representaron más que un texto histórico con unas frases bonitas y del que entendí tal vez un veinte por ciento. Sin embargo, el universo es sabio y ahora que mi mente y corazón están más maduros y dispuestos para enseñanzas como las de tus sutras, me encontré con un bonito grupo de estudio y su líder, un interesante maestro que nos fue guiando por caminos que nos permitieron de a poco hacerle hermenéutica a tus palabras y descifrar su contenido trascendental, poniéndolas en el contexto en el que posiblemente las escribiste y a la vez, aplicándolas a la luz de la realidad de nuestros días y de los humanos que somos hoy. 

Ya me extendí mucho y aún no te he contado que la intención de esta carta es darte las gracias. Gracias por ayudarme a creer que se puede alcanzar un estado de éxtasis aún estando en este sueño. Gracias por darnos tantas herramientas para poder ir tras la búsqueda de ese estado. Gracias porque por tus enseñanzas y aún a pesar de los pocos pasos que he dado en este camino, mi vida ya ha sufrido una transformación. Entender, por ejemplo, que los pensamientos fluctuantes no son solo una cosa mía y que además puedo estar tranquila con su fluctuación siempre que no me identifique con ellos, resulta liberador sin importar con qué frecuencia logre hacerlo. La práctica del despego ha sido otro gran regalo, me ayuda a ir más ligera por la vida, aunque te confieso que no siempre logro ponerlo en práctica y que a veces cuando sí, es difícil no sentirse un bicho raro en esta sociedad en la que el aferramiento a lo que eres, tienes y piensas es tan valorado. Gracias por hacernos caer en cuenta del poder que tiene nuestra respiración y de los efectos maravillosos que puede tener en todos los aspectos de nuestro ser, en todos nuestros cuerpos. Gracias porque a través de mis maestros y tus enseñanzas he emprendido un camino de autoconocimiento que, aunque no siempre resulta placentero, sí pareciera tan liberador, sobre todo de esa palabra a la que tanto tememos los humanos, pero a la cual estamos tan aferrados: SUFRIMIENTO. 

El estudio de tus sutras es un sendero que con seguridad recorreré muchas más veces en mi vida, especialmente porque sé que en cada nueva etapa encontraré en ellos nuevos tesoros, que antes parecían no estar ahí o no lograba entender. Así que nos volveremos a leer. 

Por lo pronto se cierra este capítulo, aunque eso no significa que no vayas a estar más conmigo. Lo mucho o lo poco que haya logrado integrar de tus enseñanzas, sé que me acompañarán por lo menos hasta que esta existencia que habito hoy deje de ser. 

Con gratitud y admiración, 
Carol

Sembrado por Carol Jaramillo
Share
Tweet
Pin
Share
No comentarios
Estas entradas estás diseñadas para socializar las reflexiones finales de los participantes del grupo de estudio sobre los Yoga Sutras de Patanjali, en el marco del SEMILLERO DE YOGA, entre 2019 y 2020.


Si alguien me pregunta: ¿Para qué los Yoga Sutras de Patanjali? 


 Creo que el daño más grande que se le ha hecho a nuestro sistema educativo es haber convertido clases como la filosofía en el “coco” del pensum académico, filosofía significa amor al conocimiento, ese amor que deberíamos cultivar por siempre, pero lamentablemente nos quedamos en el conocimiento dado por otros. 

La filosofía Vedanta nos habla de un conocimiento que va más allá, un conocimiento que no puede ser de afuera, un conocimiento que tiene que ser vivenciado, obtenido bajo la propia experiencia, el AUTOCONOCIMIENTO. 

Dios, o como lo quiera llamar cada uno, hábilmente se inventó un juego; el de las escondidas; El se esconde y cada una de sus diversas manifestaciones tratamos de encontrarlo. Dios decidió que el mejor lugar para esconderse era en fondo de cada uno, y nosotros confundidos damos vueltas buscándolo afuera. Desde la filosofía Vedanta este juego se llama Lila, descubrir que Dios al estar en cada uno está también en absolutamente TODO. 

Para quien me preguntase para que me sirven los yoga sutras, me gustaría poderle contestar que funciona como una varita mágica o mas bien como 196 pequeñas cápsulas que despejan un sin número de ecuaciones internas, y tal vez entonces podría generar algún interés, pues en estos tiempos de: Comida rápida, comunicaciones y medios de transporte mas ágiles, pronta moda, etc…pues el autoconocimiento también vendría fácil que fuera así en cápsulas, porque siempre es mejor poder buscar el atajo, pero aunque si podría decirse que ocurre magia, lo que si hemos de saber es que el camino que propone Patanjali, te permite justo esas dos opciones ,el primero reconocer que la vida es mas simple de lo que imaginamos pero que nos hemos llenado de tanta información que lo complicamos todo, entonces nos queda la opción dos el camino Largo, muy largo porque justamente implica el viaje sin lugar a duda mas arriesgado, mas lleno de aventuras, pero al mismo tiempo emocionante y benéfico. Ese viaje al que deberíamos estar siempre dispuestos, a ese viaje al que invita desde tiempos ya remotos la famosa frase en el templo de Delfos, que debería ser este, y no otro, el punto de partida para comprender el mundo. Y emprender finalmente el único y verdadero viaje que nos compete como seres humanos: “Conócete a ti mismo”. 

En esta tarea de aprendiz de Ser Humanos, llegamos con manual, aunque creamos que no, pero ocurre igual que cuando compramos un artefacto eléctrico: el facilismo, la inmediatez, nos lleva a empezar a operarlo, sin tomarnos la más mínima molestia por leer las instrucciones porque confiamos que nuestra inteligencia mecánica nos sabrá guiar. Pasado un tiempo cuando descubrimos que nuestra maniobra o no esta saliendo del todo bien o nos esta llevando a subutilizar el potencial del aparato, recurrimos al manual, algunas veces con algo de suerte podemos resarcir lo hecho, en la mayoría de los casos hemos causado tanto daño que parece que dar vuelta atrás es casi imposible.Toda la información ya está en nosotros, pero nuestra condición humana de necesitar un espacio de tiempo para valernos por nosotros mismos nos condiciona a la formación e información que otros y el medio que nos rodea nos entregue, y nos perdemos. Tenemos que dar muchas vueltas a veces muchas vidas de retorno, porque de lo que si no cabe duda es que mas tarde o mas temprano estaremos en ruta por la sencilla razón que esa misma vulnerabilidad que nos hace depender del cuidado de otros los primeros años de vida, de formarnos con una manera de interactuar, de responder y de estar en el mundo, es también la misma fuerza que en su tiempo y lugar nos impulsa a reconocer que nuestra propia postura ( poder estar en perpendicular a la tierra) nos recuerda que mientras nuestra base de la columna apunta a la tierra para que entienda y reconozca el privilegio de vivir esta experiencia humana, las cervicales y coronilla apuntan al infinito igual que los arboles buscando la Luz, por eso no hay escapatoria de hacer ese viaje. 

Los yoga sutras son pues una especie de brújula para saber estar en el mundo; una guía que guardan en su propia sabiduría la comprensión de que el reto que has iniciado no es sencillo, pero es posible. Aunque la palabra yoga pareciera que se estuviera refiriendo a un grupo determinado de personas, su autor Patanjali muestra un manual lleno de tolerancia, liberalismo y mente abierta para dar cabida a todos sin excepción de su condición social o religiosa, como una muestra de su universalidad. 

Empieza por plantearte que todo ese cumulo de información con la que tu mente interactúa, si bien es parte de la materia prima para su funcionamiento es también parte de lo que te dificulta el proceso de reconocer en verdad quién eres. 

 En el primer libro: Samadhi Pada, nos muestra claramente que el mundo sobre el que debemos trabajar es el mundo interno, prueba de ello una frase “Como la mente, así el hombre, por tanto las ataduras o la liberación están en su propia mente” y allí se inicia la invitación a la meditación como método para afinar el instrumento de la mente. 

De este segmento rescato Abhyasa y Vairagya como dos llaves para mantenerse en el camino, reconocer que se necesita un esfuerzo pero liberarse de la expectativa por un resultado. 

Y a modo de pequeña muestra el Sutra 33: 

 "Cultivando actitudes de amistad hacia el que es feliz, compasión por el que sufre, deleite, admiración e inspiración por el virtuoso y ecuanimidad y sana indiferencia por el malvado se puede obtener la calma imperturbable". 

 El segundo libro: Sadhana Pada nos habla de kriya yoga 

Reconocer que no tengo el control sobre nada de lo que pase afuera pero si la facultad de refinar la capacidad de observación en cada uno de mis pensamientos, de mis actos, convertir cada acto de mi vida en un acto de yoga, que todo es una acción y mi tarea vigilar la acción presente. 

Reconocer que todas las experiencias del mundo son mentales. 

De este segmento el Sutra 26: 

"El cultivo del discernimiento ininterrumpido es el método para erradicar la ignorancia y recordar que hay dos aspectos en el mundo: La permanencia y la impermanencia". 

Del tercer libro Vibhutti Pada: Nos habla de los beneficios que resultan de la práctica de Samyama (Concentración, meditación y contemplación) 

Dependiendo del objeto sobre el que aplique Samyama de allí obtendré la luz del conocimiento de dicho objeto. 

Vibhuti Pada invita a mantenerse en ese proceso de transformación, perdiendo todo interés por los llamados poderes y me ofrece 3 pasos: 
  • Darme cuenta, para poder romper patrones 
  • Tomar resoluciones 
  • Mantenerse en ruta 

 De este el Sutra 26: 

"Por samyama en la Luz interior, el conocimiento de lo sutil escondido y remoto es obtenido". 

 El cuarto y último libro Kayvalia Pada 

 Se refiere a la liberación, a fundirse con ese absoluto y nos presenta como vehículo para dicha experiencia a la nueva mente. 

 Para ello nos muestra claramente que es un completo y complejo sistema operativo que si desconozco su funcionamiento lo dejo operar de manera automática desconociendo su potencial, en Kaivalya ya cesan la preguntas, se acaba Lila, descubro a Dios porque he entendido que las respuestas están en el silencio y es cuando puedo reconfigurar el manual de instrucciones que ya estaba ADENTRO, reconecto conmigo porque aflora en la conciencia toda la sabiduría ancestral. 

De este el Sutra 2 

"La transformación de una especie en otra es provocada por el propio flujo de la naturaleza". 

 Los yoga sutras son pues un texto que nos guía para recuperar el potencial como seres humanos, reencontrarnos con la capacidad de trascender mas allá de lo aparente y ver el alma cara a cara. 

Más la llave Maestra es mantener presente que estos 4 libros, no son procesos aislados, son un ciclo, en el debo vigilar poder mantenerme y llevarlo a la vida cotidiana, triangular la información con cada acción 

Los yoga sutras son una luz en medio de la oscuridad que me regala la oportunidad de hacer las pases con mi mundo interno porque como dice una canción de salsa 

 "De qué nos vale el tener inteligencia Si no aprendemos a usar la conciencia". 

 Gratitud a los compañeros y a Esteban como guía de este viaje, fueron ellos con sus aportes, sus inquietudes, sus reflexiones los que hicieron posible que este encuentro semanal a las 6am se convirtiera en una linda forma de comenzar la semana, espero que coincidamos en nuevo tour interpersonal. 

 OM TAT SAT

Sembrado por Martha Mora.
Share
Tweet
Pin
Share
No comentarios


“Estamos listos para sumergirnos en este hermoso encuentro espiritual y evolutivo para mi ser, mi intención está clara, deseo ofrendar mi ayuno” 

Momento previo antes del primer encuentro virtual, escrito en un diario que suelo llevar para expresarme, para escuchar compasivamente mi ruidosamente mente y así poder adentrarme en las profundidades de propio ser. Mi energía me sostiene y me mantendrá firme con mi decisión. 

Día 03-05-2020 

 Ayunar, un término cargado de bondad, se siente como si fuera un llamado como si de verdad tu cuerpo te estuviera hablando y pidiendo este encuentro, dicen que todo llega cuando estás preparado y quizás es así, pues en varias oportunidades había querido asistir a un retiro pero las circunstancias no se dieron, o si quisiera verlo de otra manera no tenía una intención tan clara como la tuve esta vez.  

Recuerdo que en el primer encuentro virtual previo al ayuno debíamos hablarle al cuerpo, a cada célula para afianzar nuestra relación, me sentía segura y me deje guiar por aquellas palabras sabias que nos decían que viviéramos un día a la vez, una respiración tras otra, pero que al mismo tiempo nos diéramos la oportunidad de habitar el presente con cada sensación. 

 Mi ayuno fue parcial con frutas, ingerí dos pequeñas porciones de una sola fruta por día, pues debía continuar con mi labores y desde mi propio sentir considere que estaba bien para ser mi primer ayuno y para todas las actividades que debía desempeñar, siempre lo consideré como un gesto amoroso que debía ser a mi propio ritmo, siendo consecuente con lo que me decía mi cuerpo. 

 Día 04-05-2020 

“He contemplado mi sentires, no he sentido hambre a pesar de compartir la mesa con mi familia, ellos me expresan con su rostro que no me quieren hacer sentir tentación, o mucho menos que me sienta mal por el solo hecho de que comen a mi lado. En ese momento llegan lindos pensamientos a mi, me recuerdan que mi voluntad está despierta, me hace sentirme firme con mi ofrenda ,me hablo a mi misma y me digo, se que puedo y deseo lograrlo".  

Mi rutina aumentó por esos días, pues no solo era mis labores sino que debía cumplir con otras actividades que no había contemplado cuando tomé la decisión de ayudar, me sentía bien, pues le ganaba al autosabotaje, estaba relacionados con mi ofrenda, así que con mayor amor disfrutaba hacerlas. 

 Este día sentí dolor de cabeza, era extraño porque no era el habitual, ni el que se le “echa la culpa” cuando se dice tener hambre, pero me anclaba a la respiración a la contemplación y lentamente se esfumaba. 

 Día 05-05-2020 

“Mi día inicia con actitud para tomar la práctica de acompañamiento a las 6 am, los sueños empezaron a acompañar mis noches, recordaba con precisión alguno de ellos, curiosamente sentía mi corazón latir más fuerte, reconocía su acelere, es el mismo que se desata cuando tengo miedo, sentí mucho calor y frío al mismo tiempo, pero los abrazos de mi amado me acogieron, me neutralizaron y logre conciliar de nuevo el sueño.” 

 Acudir a los encuentros en vivo me llenaron de fortaleza, me permitieron vibrar con las demás personas que estaban ayunando, aun sin conocernos la energía se sentía, el solo hecho de compartir experiencias y sucesos cotidianos nos permitieron sentirnos cercanos. 

 Día 06-05-2020 

Me despierto y solo deseo escribir en mi diario: “Siento como la debilidad se manifiesta en mi cuerpo físico, pero mi voluntad por cumplir al encuentro me sostiene” 

 Me reconforta y me aviva una buena ducha, disfruto de no usar ningún producto cosmético, busco pequeños rayos de sol para compartir con mi gata cumbia mientras me peino, respiro profundo y lento mientras siento como mis sentidos son mucho más latentes. 

 Día 07-05-2020 

“Soñé que caminaba entre verdes montañas, sentía como el aire fresco entraba a mis pulmones, volví a sentir mis piernas fuertes al recorrer largos caminos, sonreía mientras iba cuesta arriba.” 

 Desperté y el cuerpo no me daba, me cumplí con la practica pero sentía la necesidad de seguir durmiendo, era un sueño profundo, placentero, amoroso, como si la mente y el cuerpo físico se hubieran confabulado para entrar en un estado de plenitud, podía sentir mi energía y su propia expansión” todos los días mi hija de 11 años, me hacía la misma pregunta, mamá qué sientes, tienes hambre? 

Todos los días le respondía algo nuevo, pero siempre terminaba diciendo lo mismo, me siento bien porque sé que volveré a comer, pero no como antes. todo aquello que se requiere cambiar solo necesita de nuestra atención, acogerlo con gratitud con una nueva intención para poder darle un nuevo significado. 

 Día 08-05-2020 

“Durante estos días volví a mi, hice todo más lento para dedicarme más tiempo y más atención, me resguarde en mi misma, me acogí desde la compasión y el autoconocimiento, dispuse mi energía para una causa específica y disfrute al máximo vivir desde el presente y la gratitud". 

Aunque todos estos días manipulé alimentos para la alimentación de mi familia, nunca sentí la necesidad de llevarme algo diferente a la boca, que no fuera mi porción de fruta o un poco de agua. Siento que me di el mejor de los regalos de cumpleaños, una renovación de cuerpo y mente. 

 Mi ofrenda y mi escrito es para la mujer que me a dado todo su amor incondicional, así yo no la llame mamá. 

 Gracias infinitas a todos los que hicieron posible esta hermosa experiencias.

Sembrado por Andrea Parra (Mayo 2020)
Share
Tweet
Pin
Share
No comentarios

El presente texto es una síntesis de los Yoga Sutras de Patanjali, consolidado a lo largo de los últimos años en diferentes grupos de estudio del Semillero de Yoga. 

 Para su construcción se emplearon diversas ediciones de los Yoga Sutras, tomando como referencia principalmente las versiones con comentarios de Swami Vivekananda, Swami Satchitananda, B. K. S. Iyengar, Marshall Govindan, y de los académicos Georg Feuerstein y Li Yutang, pero las múltiples jornadas de estudio, lectura y diálogo colectivo son las que permitieron que todas estas palabras se agruparan para exponer el siguiente consolidado del texto, que esperamos pueda hacer más entendible estos conocidos aforismos. 

 El texto presenta muchos de los conceptos originales en sánscrito, inmediatamente traducidos entre paréntesis, además cuenta con complementos ubicados entre llaves para darle continuidad el texto y hacerlo más legible, y con breves explicaciones, ubicadas entre barras diagonales, para facilitar la comprensión del contexto. 

 Si bien las palabras pueden ser guías para el camino, no son el camino en sí, así que la invitación no es a quedarnos en un mero ejercicio intelectual o del lenguaje, sino a llevar cada una de estas frases para que sean una vivencia que permee nuestra cotidianidad.

Estatua del Rishi Patanjali

Samadhi Pada. 


  1. Ahora la instrucción sobre Yoga. 
  2. Yoga es el nirodah (cesación) [de la indentificación] de los chitta vrittis (fluctuaciones mentales). 
  3. [Cuando cesan las fluctuaciones] el Vidente (el Ser) se manifiesta en su forma natural. 
  4. De lo contrario se identifica con los vrittis (las fluctuaciones). 
  5. Hay cinco tipos de vrittis; [que pueden ser] aflictivos o no aflictivos. 
  6. [Estos cinco tipos son]: Pramanam (Conocimiento experimentado), Viparyaya (conceptualización errada), Vikalpa (Imaginación), Nidra (Sueño), Smrti (Memoria). 
  7. Pramanam (conocimiento experimentado) [Se deriva de] la percepción directa, la deducción y las evidencias confiables. 
  8. Viparyaya (conceptualización errada) es el conocimiento que no está basado en su forma real. 
  9. Vikalpa (imaginación) es un conocimiento verbal que carece de objeto o sustancia. 
  10. Nidra (sueño) es un vritti basado en la idea de vacuidad. 
  11. Smrti (memoria) es cuando lo experimentado no se desvanece. 
  12. Mediante Abyasa (Práctica) y Vairaghya (Desapego) [se logra] el nirodah. 
  13. Abyasa es el mantenerse en el esfuerzo continuo. 
  14. Pero este [abyasa] se fundamenta cuando se cultiva por un largo tiempo, ininterrumpidamente, con dedicación. 
  15. Vairaghya es la realización del control sobre el anhelo por lo que puede ser percibido. 
  16. Este [Vairaghya] en su estado supremo es cuando se trasciende el anhelo de las gunas (Los atributos de la naturaleza) [fruto de la] percepción de Purusha (El Ser). 
  17. El Samprajnata [samadhi] es acompañado de Vitarka (material denso), Vicara (ideas mentales), Ananda (deleite) y Asmita (sentido del yo) /los componetes de Prakriti/. 
  18. En el otro [samadhi, asamprajnata, se obtiene] por la precedente práctica sobre la idea de cesación, [y sólo permanecen] los samskaras (impresiones mentales) residuales. 
  19. Con la disolución en Prakriti (La Naturaleza) se experimenta el origen de los seres incorpóreos.  
  20. En otros [yoguis] el [asamprajnata] puede estar precedido por Sraddha (fé), Viryam (poder), Smrti (recuerdo), [samprajnata] Samadhi, y Prajna (Sabiduría). 
  21. [Para aquellos yoguis] determinados [este samadhi] es inminente. 
  22. [Este samadhi, asamprajnata] también se hace diferente entre los que son [de práctica] leve, moderada o intensa. 
  23. O [este estado de samadhi puede despertarse] mediante Isvara pranidhana (Devoción hacia El Supremo). 
  24. Isvara es el Purusha Supremo, que no es afectado por ninguna klesha (aflicción), karma (acción), vipaka (fruto de las acciones), ni asayair (marcaje de deseos). 
  25. En Él [Isvara], la fuente de la omnisciencia es incomparable. 
  26.  Él [Isvara], siendo eterno es el Gurú primordial. 
  27. Él se manifiesta mediante el pranavah (sonido AUM). 
  28. Su recitación [del pranavah, conduce a] la contemplación de su propósito. 
  29. Con esta [práctica de recitación] se desvanecen las antaraya (obstáculos) para lograr el pratyak cetana (direccionamiento interno de la consciencia). 
  30. Estas antarayas son: vyadhi (enfermedad), styana (torpeza), samsaya (duda), pramada (negligencia), alasya (pereza), avirati (desenfreno sensorial), bhantidarsana (percepción falsa), alabdhabumikatva (falta de perseverancia), anavasthitatva (retroceso), y son las distracciones de Chitta. 
  31. Estas distracciones vienen acompañadas por dukha (sufrimiento), dourmansya (desesperación), angamejayatva (temblor corporal), svasa (inhalación) y prasvasah (exhalación) [inestables]. 
  32. Para prevenir [estas distracciones y sus acompañantes] se debe mantener el abhyasa en ekatattva (una sola entidad) [Isvara]. 
  33. Mediante el cultivo de una actitud de amistad hacia el que es feliz, de compasión hacia el que sufre, de alegría por el virtuoso y de ecuanimidad por el no virtuoso se logra el chitta prasadanam (mente dulcemente dispuesta). 
  34. O [este estado de chitta prasadam se consigue] en la retención de la respiración a final de la exhalación. 
  35. O dirigiendo los sentidos sobre sí mismo [o en un objeto elegido] se mantiene la estabilidad en manas (mente sensorial). 
  36. O [enfocándose] en la imperturbable Jyotismati (Suprema Luz interior). 
  37. O liberando a chitta del apego por los objetos. 
  38. O por el conocimiento sustentado en el svapnanidra (ensoñación). 
  39. O mediante dhyana (meditación) sobre aquello que se ha elegido. 
  40. La maestría de ella [de la práctica] se expande desde lo más diminuto hasta lo más extenso. 
  41. El estado de samapattih (Volver a la forma original-Sinónimo de samprajnata samadhi) [se manifiesta] cuando los vrittis menguan, y [mirando través de ellos] como si fueran una joya cristalina [se percibe la unidad entre] el conocedor, lo conocido y el acto de conocer. 
  42. En el savitarka samapatti se entremezclan artha (el objeto), sabda (la palabra), jnana (su conocimiento). 
  43. En el nirvitarka [samapatti], smrti (la memoria) es purificada y quedando vacía de su propia naturaleza, se percibe el objeto [de meditación] resplandeciendo por sí mismo. 
  44. De igual forma [funcionan] el savicara [samapatti] y el nirvicara [samapatti] pero sobre objetos sutiles. 
  45. Los objetos sutiles se extienden hasta [donde comienza] alinga (lo inmanifestado) /por todo Prakriti/. 
  46. Todos estos [samapatti mencionados] son sabija samadhi (samadhi con semilla). 
  47. El refinamiento del nirvicara [conduce al] adhyatma prasadah (disposición del Ser Interior). 
  48. Que es rtambhara prajna (la sabiduría de la verdad). 
  49. Y que es totalmente diferente al conocimiento estudiado o deducido. 
  50. De ahí surge un samskara que desconecta los samskaras precedentes. 
  51. Por el nirodha [de este samskara que desconecta los otros] se llega al nirbija samadhi (samadhi sin semilla) que es sarva nirodah (completa cesación). 

 Sadhana Pada. 

  1. Tapas (el fuego de las disciplina), svadhyaya (el estudio de sí mismo) e isvarapranidana (la devoción a lo supremo)constituyen el Kriya yoga. 
  2. Con el propósito de reducir las kleshas (aflicciones) y cultivar el samadhi. 
  3. Las kleshas son: avidya (ignorancia), asmita (egoísmo), ragah (avidez), dvesah (aversión), abhinivesah (apego a la vida). 
  4. Avidya es la fuente de las siguientes [kleshas, que pueden estar] latentes, atenuadas, controladas o activas. 
  5. Avidya es considerar lo impermanente como eterno, lo impuro como puro, lo doloroso como gozoso, el anatman (El No Ser) como el atman (El Ser). 
  6. Asmita es identificar el poder del que ve como si fuera el instrumento del ver. 
  7. Ragah se basa [en las experiencias] placenteras. 
  8. Dvesah se basa [en las experiencias] de sufrimiento. 
  9. Abhinivesah, inerente [a la propia vida] está arraigada incluso en los sabios. 
  10.  Estas [Kleshas] sutiles se desvanecen disoviéndolas en su origen /pratipaksha/. 
  11. Los vrittis [en estado activo, fruto de estas kleshas] se desvanecen con la práctica de dhyana. 
  12. Las kleshas son la raíz del karmasayah (la matriz del karma) que se experimenta en la existencia que se ve [presente] y que está por verse [futura]. 
  13. La existencia de la raíz conlleva a los frutos, que son jati (nacimientos), ayuh (la duración) y bhogah (las experiencias) [de la vida]. 
  14. Si las causas son punja (virtuosas) o apunja (no virtuosas) generan deleite o amargura. 
  15. Aquel que vive en viveka (discernimiento) sabe que todo genera dukha (sufrimiento) por las contradicciones entre los vrittis y las gunas, y por las modificaciones de ansiedad y dolor de los samskaras. 
  16. El dukha que está por venir [es el que se debe] evitar. 
  17. La causa a ser evitada es el samyogah (contacto-identificación) entre el Vidente y lo que se ve. 
  18. Lo visto [La naturaleza-Prakriti] está compuesto por los bhutas (los elementos) y los indriyas (los sentidos) y tiene tres características: prakasa (luminosidad), kriya (actividad), sthiti (estabilidad) /los atributos de las tres gunas/ y su propósito es proveer tanto bhogah (experiencias) como apavarga (liberación). 
  19. Los niveles de las gunas son: visesa (lo especifico) /lo denso/, avisesa (lo inespecífico) /lo sútil/, lingamatra (lo diferenciado) /el Yo/, alingan (lo indiferenciado) /lo trascendente/. 
  20. El Vidente es el puro poder de ver, y observa todo [a través de la mente]. 
  21. Lo visto sólo existe para el Atman (el que ve). 
  22. Para los que han alcanzado el propósito [de la liberación] disuelven [lo que se ve], aunque [lo que se ve] siga siendo común para los otros. 
  23. El samyogah [entre el Vidente y lo visto] causa la percepción de la forma y el poder del poseedor [como si fueran] de lo poseído. 
  24. La causa [de esta identificación] es avidya. 
  25. Por la ausencia [de avidya] hay ausencia de samyogah y ese es el kaivaliam (la liberación) del Vidente. 
  26. El método para disipar [avidya] es la práctica de vivekakhyati (discernimiento) ininterrumpido. 
  27.  [Con el Viveka] surge el estado final que es Prajna (sabiduría), que cuenta con siete aspectos. 
  28. Con al práctica de las angas del Yoga se purifican las impurezas, el jnana (conocimiento) se hace radiante y [esto] conduce a vivekakhyati. 
  29. Yama, niyama, asana, pranayama, pratyahara, dharana, dhyana y samadhi son el asthanga [Yoga] (ocho componentes del Yoga). 
  30.  Los Yamas son: Ahimsa, satya, asteya, bramacharya y aparigraha. 
  31. Estos [yamas] son los grandes votos, que son universales e inquebrantables independientemente de clase, lugar, tiempo y circunstancia. 
  32. Los Niyamas son: saucha, samtosa, tapas, swadiaya e Isvarapranidana. 
  33. [Para alejar] lo que nos perturba, se debe cultivar la actitud opuesta. [esto es pratipaksha bhavana]. 
  34. Pratipaksha bhavana pone fin a las ideas y los actos incitados por la violencia y provocadas por la ambición, la ira o la ingenuidad, bien sean leves moderados o intensos, que se basan en el desconocimiento y producen sufrimiento. 
  35. Ante la presencia de quien vive en ahimsa las hostilidades se desvanecen. 
  36. Para aquel que vive en satya los frutos de sus acciones son correspondientes [a él mismo]. 
  37. Para aquel que vive en asteya todas las riquezas le llegan. 
  38. Aquel establecido en brahmacharya gana vigor. 
  39. Siendo estable en el aparighraha se logra conocer la razón de ser [del propio] nacimiento. 
  40. Saucha conduce al distanciamiento /desidentificación/ del propio cuerpo y a evitar el contacto [con otros cuerpos]. 
  41. Y [consigue también] la pureza sátvica, la alegría en manas (mente sensitiva), la capacidad de enfocarse, el dominio de los indriyas (los sentidos), y la capacidad del atmandarshana (Visión del Ser). 
  42. Con samtosha se consigue la felicidad suprema. 
  43. Con tapas se eliminan las impurezas y se logran los siddhis sobre el cuerpo y los indriyas. 
  44. Con swadiaya se logra la comunión con lstadevata (Objeto de devoción). 
  45. Con Isvarapranidana se logra el siddhi del samadhi. 
  46. Asana es sthira (firme) sukha (cómoda). 
  47. [Asana] implica la reducción del esfuerzo y el samapati (volver a la forma original) sobre lo infinito. 
  48. Así [el yogui] se hace imperturbable ante las dualidades. 
  49. Con esto /el desarrollo del asana/ y cesando el movimiento de la inhalación y la exhalación se logra el pranayama. 
  50. Las modificaciones [de la respiración] son interna /inhalación/, externa /exhalación/ o estacionaria /retención/, y son reguladas por espacio, tiempo y cantidad, [pueden] alargarse o acortarse. 
  51. La cuarta [modificación de la respiración] es cuando se trasciende la condición interna y externa /la suspensión/. 
  52. Entonces se desvanece el velo que cubre la Luz [interior]. 
  53. Y manas se torna apta para el dharana (la concentración). 
  54. Pratyahara es retirar por sí mismo los indriyas de los objetos para que imiten la naturaleza de chitta (la mente). 
  55. Entonces se logra el dominio supremo sobre los indriyas. 

 Vibhuti Pada.



  1. Dharana es sostener a chitta a un solo lugar. 
  2. Dhyana es el ekanata (la unidirecionalidad) de las ideas [de chitta]. 
  3. Cuando en dhyana solo resplandece el objeto como vacío, es el samadhi. 
  4. Estos tres [dharana, dhyana y samadhi] integrados son el samyama. 
  5. De su maestría deviene la Luz de prajna (sabiduría) [interior]. 
  6. Su práctica debe emplearse por etapas. 
  7. [Comparados con los cinco] anteriores, estos tres son antarangam (Componentes internos). 
  8. Pero son bajirangam (componentes externos) [comparados con] el nirbija. 
  9. [Cuando chitta] está en estado vyutana [desintegrada] El nirodah de los samskaras aparece y desaparece. El nirodah parinamah (Modificación por cesación) es el momento cuando chitta se impregna de ese nirodah. 
  10. Su /del nirodah parinamah/ serenidad [se produce] por el fluir de los samskaras. 
  11. El samadhi parinamah (Modificación en el samadhi) es cuando disminuye la dispersión y emerge la unidirecionalidad de chitta. 
  12. Ekagra parinamah (Modificicación de la uniderecionalidad) es cuando las ideas latentes y emergentes se hacen similares. 
  13. Por el avasta parinamah (modificación hacia la estabilidad) [se entienden las transformaciones] en los elementos, los indriyas, las características, y la variación temporal. 
  14. La esencia del dharma es común a lo latente, lo emergente y lo inmanifestado. 
  15.  Las diferentes secuencias generan distintos parinamah. 
  16. Por el samyama en los tres parinamah [se obtiene] el jnana (conocimiento) del pasado y del futuro. 
  17. Por el samyama en la distinción entre los objetos, las ideas y las palabras que tienen samskaras entremezclados [se obtiene] el jnana sobre el sonido de todos los seres. 
  18. Mediante la percepción sobre los samskaras [se obtiene] el jnana sobre nacimientos previos. 
  19. [Mediante la comunión] en las ideas y el cuerpo de los otros [se obtiene] el jnana sobre el contenido de la chitta de otros. 
  20. Pero ese [vibhuti anterior] no tiene soporte porque se constituye imperceptiblemente. 
  21. Mediante el samyama en la forma del cuerpo se suspende la capacidad de ser percibido porque no hay contacto entre la luz que se emana y el ojo que la percibe. 
  22. De igual manera se entiende la suspensión de los sonidos. 
  23. Mediante el samyama sobre el karma activo o postergado [se obtiene] el jnana sobre los presagios [de la propia] muerte. 
  24. [Sumergiéndose en cualidades como] la amistad y otras virtudes [se obtiene] el poder [de irradiarlas]. 
  25. [Enfocándose en] la fuerza y otras características [se obtiene] la fuerza de un elefante. 
  26. [Mediante] la proyección de la luz sobre los sentidos internos [se obtiene] el jnana sobre los sutil, lo distante y lo oculto. 
  27. Por samyama sobre el sol [se obtiene] el jnana sobre los mundos. 
  28. [Enfocándose] sobre la luna [se obtiene] el jnana sobre la disposición de las estrellas. 
  29. [Enfocándose] sobre la estrella polar [se obtiene] el jnana sobre su curso. 
  30. [Enfocándose] sobre la rueda del ombligo [se obtiene] el jnana sobre la constitución del cuerpo. 
  31. [Enfocándose] sobre la cavidad de la garganta [se obtiene] la cesación del hambre y la sed. 
  32. [Enfocándose] sobre el kurma nadi [se obtiene] la firmeza. 
  33. [Enfocándose] sobre la luz en la corona de la cabeza [se obtiene] la visión sobre los siddhas (seres perfectos). 
  34. Por pratibhad (percepción intuitiva) [se obtiene el conocimiento] sobre todo. 
  35. [Enfocándose] sobre el corazón [se obtiene] la comprensión sobre chitta. 
  36. Por samyama en la distinción entre Satva (Mente purificada) /Budhi (inteligencia)/ y Purusha, [se obtiene] Purusha jnana (conocimiento de Purusha), ya que en la experiencia ordinaria no se diferencia la idea de que uno [Purusha] existe para en sí mismo y el otro [satva] existe por interés del otro. 
  37. De allí se producen pratibhad sobre los sentidos de escucha, tacto, vista, gusto y olfato. 
  38. Estos [vibhutis] son obstáculos para el samadhi, [pero] son siddhis (perfeccionamientos) en la vida exteriorizada. 
  39. Soltandose de las causas de las ataduras y con el conocimiento de chitta, se puede entrar a otro cuerpo. 
  40. Con al victoria sobre udana [vayu] y con desapego se logra levitar por encima del agua, el pantano o las espinas. 
  41. Con la victoria sobre samana [vayu] [se obtiene] el resplandor. 
  42. Por samyama entre la relación del éter y el oído [se obtiene] la escucha suprema. 
  43. Por samyama entre la relación del cuerpo y el éter y con samapatti (volver a la forma original) sobre la luz [se obtiene] la habilidad de viajar a través del éter. 
  44. [Enfocándose] sobre los vrittis naturales externos más allá del cuerpo se desvanece el velo que oculta la luz. 
  45. Por samyama sobre [los elementos]: su masa, forma, sutileza, interrelación y propósito [se obtiene] la victoria de los elementos. 
  46. De ahí se obtiene el logro de la perfección y la indestructibilidad del cuerpo y sus funciones y poderes como anima (empequeñecimiento) y los otros [siddhis]. 
  47. La perfección del cuerpo implica estabilidad diamantina, fuerza, gracia y belleza. 
  48. Por el samyama sobre asmita (sentido del yo), su propósito y su relación con la percepción de su naturaleza [se obtiene] la victoria sobre los Indriyas. 
  49. De ahí manas se hace más veloz y funciona sin necesidad de los sentidos [y se obtiene] la victoria sobre el pradhana (la fuente del mundo material). 
  50. De la omnisciencia y la supremacía sobre todos los estados [se obtiene] el reconocimiento de la diferencia entre Sattva y Purusha. 
  51. [Mediante] vairaghya sobre estos [siddhis] se destruye la semilla del cautiverio [y se alcanza] el Kaivalia (Lo Absoluto). 
  52. Ante las invitaciones de [los seres] de posiciones elevadas no se debe actuar con apego ni orgullo, [para evitar construir] asociaciones indeseadas. 
  53. Mediante el samyama sobre el instante presente y sus sucesión continua [se obtiene] el vivekajam jnana (El sublime conocimiento que discierne). 
  54. De ahí surge la comprensión sobre las similitudes de lo que es indeterminado de acuerdo a su especie, apariencia y disposición. 
  55.  El vivekajam jnanam es liberador porque trasciende simultáneamente al propósito de todos los objetos en todas las condiciones temporales. 
  56. [Cuando se alcanza] una pureza en Sattva igual a la de Purusha [se obtiene] el Kaivalya.


 Kaivalya Pada. 


  1. Los siddhis emergen por el nacimiento, las hierbas, los mantras, el tapas o el samadhi. 
  2. El fluir de Prakriti es el que produce la transformación entre los nacimientos. 
  3. Nimitta (la Causa eficiente) no produce la evolución de Prakriti, pero como el granjero, separa los obstáculos [en su despliegue]. 
  4. Chitta y sus creaciones surgen del asmita (sentido de individualidad). 
  5. De las innumerables funciones de la chitta individualizada, su direccionamiento está en la única [chitta originaria]. 
  6. [De estas funciones de chitta] las originadas por dhyana carecen de sedimentos [kármicos]. 
  7. El karma de un yogui no es negro ni blanco, pero el de las otras personas es de tres tipos (negro, blanco y gris). 
  8. [Estos karmas] dejan vasanas que se manifiestan de acuerdo a su correspondiente maduración. 
  9. La uniformidad entre los samskaras y smrti es porque están interrelacionadas aunque separados por nacimiento, lugar y tiempo. 
  10. Estos [samsrakas] no tienen principio porque el impulso original es eterno. 
  11. Estos [samsrakas] se mantienen unidos por el soporte y la regularidad entre causa y efecto, y con la desapariciones de estas, ellos desaparecen. 
  12. Las diferencias entre las características del pasado y futuro existen en su propia forma. 
  13. Estas características se manifiestan o permanecen sutiles y de acuerdo a los movimientos de las gunas. 
  14. La realidad de los objetos depende de la uniformidad de las transformaciones. 
  15. Las distintas formas de percepción sobre un mismo objeto es debido a las diferencias en chitta. 
  16. El objeto no depende de una sola chitta, porque ¿qué sería de ese objeto cuando chitta no lo perciba? 
  17. Por tanto, un objeto es conocido o desconocido de acuerdo al condicionamiento /coloración que tenga chitta. 
  18. Ya que Purusha es inmutable, siempre conoce todos los chitta vrittis. 
  19. Estos [chitta vrittis] no tienen luz propia porque son lo que es visto. 
  20. [Chita] no puede ver a los dos [los objetos y al Vidente] al mismo tiempo. 
  21. Por esto la idea que una chitta sea plural y pueda ser percibida otra chitta, implicaría una regresión infinita en el budhi que se confundiría entre los samskaras y la smrti. 
  22. Cuando chit (chita unificada), se hace autoconsciente logra reflejar el [vidente] inmutable. 
  23. Chitta al ser coloreada por el vidente y por lo visto, [se hace consciente] de todo. 
  24. [Esta chitta] pese a estar impregnada por múltiples vasanas, tambíen está unida a propósito superior. 
  25. [Ante la conciencia sobre] la distinción atmabhava (existencia del sí mismo) y el Vidente desaparecen los vrittis. 
  26. Entonces chitta que tiende hacia el viveka gravita hacia el kaivalya. 
  27. En medio [de ese proceso hacia el kaivalya] pueden surgir ideas apoyadas en los samskaras previos. 
  28. Estas [ideas y samskaras] que son las causas de los kleshas se extinguen de las formas previamente mencionadas. 
  29. Aquel que mantiene su desprendimiento incluso sobre el gran propósito de la más elevada comprensión del vivekakhyati [alcanza] el dharma megha samadhi (samadhi de la nube del dharma). 
  30. Con este [samadhi] se desvanecen los vrittis de los kleshas y de los karmas. 
  31. Entonces se eliminan todos los velos de impureza del conocimiento, y así queda poco por conocer ante lo infinito del conocimiento. 
  32. Entonces habiendo cumplido su propósito, la acción de los movimientos de las gunas también finaliza. 
  33. Y se llega al final de las sucesión de modificaciones propias del instante presente. 
  34. Al quedar vacías de propósito, las gunas se reabsorben en Purusha, lo cual es el estado de kaivalya, estableciéndose [el yogui] en el propio chit-shakti (poder de chitta). 



Share
Tweet
Pin
Share
No comentarios


Desde hace algunos años el ayuno tocaba a mi puerta constantemente y yo no le quería abrir, la verdad sentía miedo a que mi cuerpo fuera débil para resistirlo, y es que este pensamiento no llegó de forma gratuita a mi cabeza, pues, al mencionarles la posibilidad a todos mis cercanos lo consideraban un acto dañino para mi cuerpo y propio de fanáticos religiosos, ese no era mi sentir frente a lo que representa un ayuno, y sabía que muchas personas lo practicaban de forma constante, sólo que en mí habitaba esa creencia limitante de la debilidad. 

Siempre me ha gustado alimentarme de forma sana y consciente y este año estuve probando nuevos tipos de alimentación como la dieta cetogénica, que paradójicamente propone periodos de ayuno intermitente, así que estuve haciéndolos alrededor de dos meses, y fue entonces, estando en medio de la cuarentena, sola en casa, que decidí intentar un ayuno total prolongado. En total permanecí cuatro días sin ingerir nada más que algunos tragos de agua, y aunque en general se cumplieron mis propósitos en mí quedó una sensación de inconformidad por la forma en la que asumí este proceso, porque en él me sentí muy sola, cosa que me llevó a llenar de ansiedad cada uno de mis cuatro días, sin darme la oportunidad de disfrutarlo y contando casi que cada hora que pasaba hasta el momento final. No me mal entiendan, fue un proceso muy interesante y revelador, sólo que lo que permití que perdurara en él fue el sufrimiento, y yo realmente quería sentirme dichosa. 

Dos semanas después, supe que estaban proponiendo hacer un ayuno colectivo de cinco días en los que íbamos a estar acompañados a través de reuniones virtuales cada día y cada noche, sentí inmediatamente el llamado y me animé a participar. Al igual que yo, más de 60 personas escucharon la invitación y se unieron también, por lo que éramos un grupo muy nutrido y pensarlo ya daba mucha felicidad. En nuestro grupo hubo varias modalidades de ayuno; con fruta, parcial, con agua e infusiones y total, incluso durante la semana hubo cambios de modalidad para algunos, dependiendo de su sentir. Yo decidí hacer ayuno total nuevamente. 

Comenzamos el ayuno el domingo antes del ocaso y lo concluimos el viernes al medio día con claras instrucciones que nos fueron compartidas. Todas las mañanas a las 6 teníamos nuestra primera reunión, en la que nos guiaban ejercicios de manejo de la energía a través de la respiración y el movimiento, siempre muy pausado y consciente, y antes de finalizar ese encuentro nos dejaba una tarea para trabajar durante todo el día, algunas de ellas fueron: Conectarnos tanto con nuestro propósito que cada una de nuestra células fuera consciente de él, hacernos conscientes de nuestra respiración y de nuestra energía, dedicarnos a la contemplación, cultivar la imperceptibilidad y la gratitud, una tarea por cada Kosha, un kosha por día. En las noches, a las 8 también nos veíamos para hablar sobre nuestras experiencias e impresiones del día, para resolver dudas y para hacer algunas meditaciones muy sanadoras. 

¿Qué significó para mí? 

Me dí la oportunidad de salir, de moverme e incluso de compartir mis clases de yoga, con lo que ese miedo a ser débil simplemente se fue, no quiere decir que sintiera la misma fuerza de todos los días, pero comprendí que al alimentarme de una energía diferente, mi energía también se sentía diferente y eso estaba bien. 

Pasé de entender a vivir aquello de alimentarme con el calor y la luz del sol. Alimentarme también de las palabras de mis compañeros, y a ofrecerles mis palabras como alimento, también. Al cocinar aquello que me iba a comer para terminar mi ayuno sentí una conexión con cada alimento a través de su textura, de sus colores, de su olor, esto se convirtió en un acto mucho más satisfactorio y bonito que cuando sólo me dedicaba a comerlo. GRACIAS A TODO EL ALIMENTO. 

Mi respiración fue mi principal guía en este proceso, con su sutileza me mostró que aún siendo tan imperceptible tiene la fuerza suficiente para darme la vida y la fuerza que necesito. GRACIAS A MI RESPIRACIÓN. 

Mi propósito siempre se mantuvo firme. GRACIAS A MI AUTODETERMINACIÓN. 

Descubrí además que la reacción es mucho más poderosa que la sensación cuando así lo permito, que es más difícil gestionar la ansiedad que siento cuando tengo hambre, que al hambre en sí. DEJO IR LA ANSIEDAD DE MI CUERPO Y EN SU LUGAR INSTAURO LA PAZ.

 Para que funcionara tuve que desligarme del tiempo, dejar de pensar en lo que me esperaba al otro día, o lo que iba a sentir en unas horas, porque incluso lo que había hecho pocas horas antes se sentía como días atrás. Pasé de contar cada segundo para llevar mi ayuno una respiración a la vez. 

 Algo muy importante que aprendí fue que es por mucho, mejor dejar de ver (el ayuno y cualquier situación) como un sacrificio en el que normalmente hay sufrimiento y elegir siempre sentir gratitud, porque siempre hay motivos para agradecer, porque agradecer nos conecta con nuestro mundo interno, y nuestro mundo interno es sólo dicha y amor. 

GRACIAS INFINITAS.

Sembrado por Sara Tabares (Mayo de 2020)
Share
Tweet
Pin
Share
No comentarios

"Aquel que mantiene su desprendimiento incluso sobre el gran propósito de la más elevada comprensión del vivekakhyati [alcanza] el dharma megha samadhi (samadhi de la nube del dharma)." Libro 4: Sutra 29

La diferencia entre Citta y Atma:


 Esta última fracción de sutras, comienza recordándonos que la mente y el atma no son lo mismo, cuando nos damos cuenta que no somos la mente podemos realmente usarla como un instrumento y dejamos de ser esclavos de ella. Esto se hace mucho más fácil cuando hemos entendido todo el proceso previo y hemos aplicado las metodologías que se han abordado a lo largo del texto, cuando hemos recorrido ese camino nos es más fácil comprender esa diferencia, para lograr refinar a citta para que logre percibir lo sutil y poder reconocer que la citta que observa no es el gran observador. 

 Al percibir esa diferenciación entre citta y atma, entre la mente y el ser, se genera una atracción hacia el absoluto, hacia el kaivalya que es ese estado donde ya no hay distinción, donde ya no hay diferenciación. Cuando la mente está tan cargada de su propia sabiduría, de su propia facultad de discernir que puede ver claramente lo que es y lo que no es, tiende hacia ese estado donde no hay separación, es jalada casi como si gravitara alrededor de él y ese hecho de gravitar lo que nos indica es que es algo que va sucediendo, una condición que va emergiendo y no simplemente algo que se alcanza. Cuando creamos las condiciones ese proceso de ser jalados hacia el absoluto sucede porque nuestra disposición y no propiamente por el esfuerzo. 

 Como ya lo abordamos anteriormente, existen varias cosas que genera modificaciones una es el ciclo de los samskaras, vrittis y vasanas que modifican el mundo interno y en el mundo externo se generan modificaciones por las gunas y por la acción del tiempo. Nuestro cuerpo es un objeto que está sujeto a las gunas y al tiempo, de igual forma nuestra mente es un objeto y por lo tanto también está sujeto a las gunas y al tiempo. Cuando se dice que se tiende hacia el absoluto lo que se dice es que esas modificaciones tanto del tiempo, de las gunas y de los propios samskaras tienden a cesar y a serenarse. 


Samskaras del pasado que emergen para ser purificados:

 La naturaleza de la vida es el movimiento, son las fluctuaciones. El gran propósito que se plantea desde yoga y desde los sutras es la cesación de las fluctuaciones de citta, lo que puede verse como algo complejo pero la clave está en mantenerse en el camino. Hay momentos de la vida en los que alcanzamos a percibir esa diferenciación, en los que se puede reconocer que es la mente y que hay algo más allá de la mente, pero así lo percibamos en un momento, ya sea por un estado de meditación o de contemplación, vuelven a emerger las ideas y los samskaras que son el fruto de las experiencias pasadas; entre más nos acercamos a esos estados encontramos contenidos cada vez más profundos que necesitamos purificar. 

 A medida que ahondamos en nuestra mente, a medida que nos conectamos más y más frecuentemente nos damos cuenta que comienzan a detonarse recuerdos que creíamos olvidados o que ya no eran importantes y vuelven a emerger y parte de la razón por la que lo hacen es porque salen a la luz para ser purificados. Así pasemos por momentos en que casi hemos percibido el proceso de volver a la esencia hay marcajes previos muy enraizados que vuelven a salir y el objetivo con todo eso que emerge no es luchar con ellos sino podarlos, purificarlos, dejar que salgan y restarles importancia. No podemos desprendernos de las experiencias que traemos, todo eso está ahí y aunque el propósito es la cesación no todo funciona al mismo ritmo y entre más contenidos previos tengamos por purificar más trabajo hay que hacer porque cada vez más cosas irán emergiendo. Cuando entendemos el contenido de los samskaras entendemos cuál es su labor y dejamos de combatir contra ellos. 

 El gran trabajo es, entonces, aprender refinar la capacidad de observar para aprender a diferenciar todos los contenidos que tenemos. 

 El acercamiento con yoga puede iniciarse por el enfoque a cesar los vrittis del presente pero en ese proceso de silenciarnos podemos darnos cuenta que no todos los vrittis son propios del presente, que hay vrittis que emergen de cosas muy enraizadas en el pasado, lo que se sugiere entonces para cesar estos contenidos mentales que emergen es hacer un trabajo similar al que se propuso para cesar los vrittis del presente y seguir haciéndolo constantemente, porque siempre va a haber más material residual que puede aparecer en forma de impulsos o vasanas y de samskaras o recuerdos. Por más que limpiemos nuestra casa y de igual forma nuestra vida, siempre volverá a entrar polvo, así que la gran invitación es a mantenernos en el proceso. 

 Los vrittis tal y como se ha expuesto a lo largo del texto se pueden cesar a través de la concentración, a través del discernimiento, siguiendo los ocho pasos, a través de la rendición al supremo o aplicando tapas, svadhyaya e Isvara pranidhana, estas metodologías hay que mantenerlas, hay que trabajarlas constantemente, para de esa forma y tal y como se logra identificar los vrittis y purificarlos, poder hacer lo mismo con las nuevas fluctuaciones que lleguen y que en su mayoría están enraizadas al pasado. Este trabajo constante nos ayuda a podar y a rediseñar nuestra propias estructura mental. 

Cada perturbación que se presente podemos mirarla como una oportunidad para cultivar la ecuanimidad y la quietud interior, y así evitar luchas con nuestras propias fluctuaciones. 


El dharma megha samadhi:


 En estos versos se presenta el último samadhi del texto, que es el dharma mega samadhi, donde mega es traducido como nube. Este samadhi emerge del desapego, incluso de los frutos mismos del discernimiento. 

En este estado cesan los vrittis, cesan las aflicciones, cesa el karma. En este punto, ya queda muy poco por conocer y eso que queda por conocer pierde importancia; este es un estado donde todo es conocido, en el que las preguntas cesan y se pierde el interés intelectual por saber más, en este punto se reconoce que todas las respuestas se encuentran en el silencio. Es probable que esas respuestas no se tengan claras a nivel del lenguaje, que no sea posible convertir en palabras lo que se experimenta pero ya no existe la necesidad de seguir buscando, de acumular más conocimiento, todos los impulsos cesan. 

 El estado del dharma mega samadhi sucede por el desapasionamiento, por el desapego de querer llegar incluso a los estados más trascendentales, el fruto de este desapasionamiento es la cesación del interés por saber más, ya que la fuerza deja de estar en querer conocer ya que el propio retorno a la fuente es el que da la sabiduría, que simplemente está allí para que nos reconectemos con ella y este proceso es más cercano al silencio que a las palabras. 

 Los últimos versos plantean como se reabsorben las gunas en el absoluto, como las modificaciones temporales también cesan y solo queda un momento que es el que está sucediendo. 

 En los versos anteriores se expresó que la mente se modifica por los vrittis, vasanas y samskaras y que el mundo se modifica por las gunas y por el tiempo pero una vez que disolvemos el velo de la mente nos damos cuenta de la unicidad que hay en ambas cosas y dejamos de ser víctimas de estas modificaciones; el mundo se sigue transformando, sigue siendo mundo y sigue existiendo sufrimiento pero para aquel que mora en estos estados el sufrimiento deja de tener cabida en su vida, se encuentra en un proceso de purificación constante en el que cada que emerge una raíz de sufrimiento la poda y en la medida en que lo hace, evita engancharse con lo que sucede. 


Liberarse de las aspiraciones de los trascendente:


 Este proceso que en algunos casos se llama jardinería de la conciencia, es todo un circuito que busca poner semillas nuevas, quitar las viejas, eliminar las raíces del pasado que aún permiten que se alimenten ciertos árboles; este proceso normalmente se inicia con una intención, con una dirección pero cuando se abandona el propósito de querer llegar a algún lugar y se sigue inmerso en el proceso es que sucede el dharma mega samadhi. Este es el punto en el que la práctica de vairagya, el desapego, llega a su máxima expresión, buscando desapegarse incluso de toda aspiración trascendental y solo cuando logramos este desapego máximo es que lo trascendente se manifiesta a través de nosotros. Necesitamos liberarnos incluso de la aspiración de llegar más allá, de encontrar lo trascendente. 

 Para lograr ese desapego es necesario soltar la idea que usualmente nos venden cultural y socialmente y con la que hemos crecido y es la idea de ser los mejores, y de demostrar que somos mejores que los demás. El principal problema con este deseo es que siempre habrá alguien mejor que nosotros, incluso es probable que nosotros mismos en el pasado hayamos sido mejores de lo que somos hoy, lo que nos genera frustración constante y apego hacia mejorar continuamente. Una forma de cambiar esa estructura, es tratar no de ser los mejores sino de dar lo mejor, lo mejor que podemos dar hoy y eso cambia la sustancia, cambia la forma y la intencionalidad con la que actuamos. 

 Cuando queremos aspirar al estado de trascendencia terminamos enganchados a nuestras propias aspiraciones, en cambio cuando la búsqueda es dar lo mejor de sí mismo en cada uno de las cosas que se están haciendo, los libramos incluso de las aspiraciones trascendetales. Cuando hacemos lo que tenemos que hacer, cuando lo hacemos lo mejor que podemos, eso es vivir en el dharma, que se puede entender como cumplir nuestro deber, como cumplir nuestro rol humano. 

 Cuando se percibe el absoluto, cuando se percibe la cesación de las gunas, cuando dejan de ejercer influencia en nosotros, simplemente vivimos el dharma, que significa hacer lo que tenemos que hacer, nos damos cuenta que por más objetivos trascendentales que alcancemos volvemos a ser hijos, hijas, madres, padres, esposos, esposas, volvemos siempre a nuestros roles y los seguimos ejerciendo. Es por esta razón que es importante desligarnos de la idea que muchas veces se ha vendido de una espiritualidad vertical que implica huir del mundo. Todos los procesos espirituales son para volver al dharma, a la vida, a lo cotidiano lo cual implica renunciar a nosotros mismos y entregarnos a la Vida, para que sea ella la que nos conduzca, y dejar que lo trascendente sea lo que nos guíe. 

 Cuando nos liberamos de las aspiraciones de querer llegar a algún punto específico, de pretender conseguir algo más, es cuando más nos acercamos a ese estado trascendente que se propone y que muchas veces se cree que es necesario morirse para alcanzarlo. Como humanos sabemos que vamos a morir y muchas veces ese conocimiento se convierte en una trampa que nos engancha. Un antílope por ejemplo, sabe que un león se lo va a comer en algún momento pero eso no lo hace pasar su vida escondido de esa realidad, él sigue viviendo. Como humanos tenemos la facultad de percibir desde nuestra mente lo absoluto y esa misma facultad puede convertirse en un trampa porque todo el ruido de la mente también puede distanciarnos de esta percepción de los supremo, pero también sucede que si nuestra mente se engancha con lo absoluto puede terminar negándose la vida y es por eso que muchas veces consideramos que alcanzar lo trascendente implica la muerte, que en cierto modo es una liberación, pero no es solo eso, la muerte también implica un proceso constante, aprender a morir a cada instante, morir a las cosas que creemos que somos y es ahí donde estamos dejando que la vida nos conduzca. 


Dejar que Citta se establezca en su propia naturaleza:


 El segundo verso de los sutras comienza expresando la necesidad de cesar a citta y el último termina diciendo que tras todo este proceso, citta se establece en su propia naturaleza, lo que no implica la negación de la vida, sino todo lo contrario, una aceptación de la Vida. 

Sembrado por Elisa Ochoa y Esteban Augusto (Encuentros Mayo 2020) 
Share
Tweet
Pin
Share
No comentarios
"Las diferencias entre las características del pasado y futuro existen en su propia forma" Libro 4: Sutra 12

Las transformaciones de la mente y las transformaciones de la naturaleza:


El libro cuatro, tal y como lo vimos en la entrada anterior, comienza estableciendo la forma en que citta se constituye desde la individualidad, desde el sentido de separación, el cual tiene una forma de accionar y de transformarse de acuerdo al circuito de vasanas y samskaras y como este ciclo posibilita el karma. En los sutras siguientes se dice que así como hay un movimiento dentro de la mente, un movimiento que se encuentra en los depósitos y que tiene que ver con la memoria, el movimiento de los impulsos que se convierten en acciones y de las acciones que florecen de acuerdo a las circunstancias, también hay un movimiento externo en los objetos y ese movimiento de la naturaleza está permeado por la constante transformación de las gunas, podemos decir por lo tanto que todo en la naturaleza, todo el mundo de Prakriti se mueve por tamas, rajas y sattva y que toda la naturaleza se mueve a demás a través del tiempo en un flujo de presente que no es más que pasado y futuro. 

 Todo varía dentro de la mente por los samskaras y vasanas y todo varía en el mundo por las gunas y de acuerdo al tiempo. Es importante entender esa diferencia que existe entre la forma en que funciona la mente, la cual siempre está en movimiento y ese movimiento está influenciado por el ciclo vritti, vasana y samskara y la forma en que funciona la naturaleza, cuyo movimiento constante depende del tiempo y de las gunas. Si entendemos esta diferencia podemos entender también que cada mente percibe las cosas que hay a su alrededor de forma distinta debido a que la mente y las cosas están continuamente cambiando. Todo está en constante transformación, todo está cambiando y nosotros estamos cambiando, citta no tiene la facultad de percibir claramente porque citta misma está cambiando, lo único que puede ver es ese cambio que se produce. 


Purusha como el observador:


 Como acabamos de abordar, la mente está en constante transformación y tiene unas fluctuaciones que nos condicionan y que a la vez están condicionados por unos marcajes previos, por su parte las cosas de la naturaleza o los objetos se transforman según las gunas. Los objetos pueden entenderse como todo aquello que es Prakriti, o como todo aquello que no es Purusha, por lo tanto pueden considerarse como objetos: los sentidos, los elementos, la mente, nosotros mismos, nuestros cuerpos. Purusha por su parte es el gran vidente y citta misma pertenece a Prakriti, por lo que es un objeto que tiene existencia así se observe a sí misma o no, y no solo citta, todos los objetos siguen existiendo así citta los logre percibir o no. 

 Al abordar este tema del observador y el observado podemos partir de dos lados distintos. Uno que plantea que el universo es infinito y que mi percepción de él es finita o de que el universo es finito y lo que hay dentro de nosotros es absolutamente infinito; todo depende desde el punto en el que nos situemos y aunque el lenguaje parece llevarnos a lugares distintos, las dos miradas nos llevan al mismo lugar. Puede que nos veamos a nosotros mismos como finitos pero cuando cambiamos el foco de atención podemos encontrar lo infinito que nos habita, de la misma manera si miramos lo natural como materia simplemente, lo vemos finito pero si dejamos de verlo como materia encontramos la infinitud. Cuando nos hacemos conscientes de la finitud también nos damos cuenta de lo infinito, cuando nos damos cuenta de lo infinitos que somos nos acercamos a un estado interno en el que se disuelven las barreras entre el objeto y quien observa el objeto y todo eso parte de reconocer que somos parte de lo mismo, darnos cuenta que ambos (el que observa y el que es observado) son finitos y que por ello son infinitos y disolver así las barreras entre quien observa y lo observado. 


Purificar las coloraciones de la mente:


 Siguiendo con el ciclo vritti, samskara, vasana la mente es coloreada con las impresiones previas de los objetos, cada cosa que hemos ido acumulando genera una coloración y la suma de colores termina convirtiéndose en lo que llamamos individualidad, que es la forma específica que creamos para ver las cosas. Estas coloraciones que vamos acumulando terminan limitando lo que vemos, generando posibilidades de hacer juicios y determinando la forma en que interpretamos lo que sucede, en este sentido incluso el conocimiento termina siendo una acumulación de coloraciones. La propuesta es desprenderse de esas coloraciones para percibir más allá de las impresiones. 

 Como civilización, a partir de la búsqueda del conocimientos hemos creado mucho ruido mental que en lugar de generar más claridad, ha generado más marcajes y divisiones al tratar de entender las cosas que nos suceden y que nos rodean, por esta razón y tratando de lograr la unión y desprendernos de los marcajes es importante recordar que esta no es la única forma de entendimiento, que existe una forma distinta de abordar la necesidad de entendimiento a través de la sabiduría intuitiva, la cual es tratada con mayor detalle al final del libro tres. 

 Con esta sabiduría debemos estar muy atentos, ya que en muchas ocasiones nuestra propia mente es la que disfraza de la intuición y terminamos confundiendo esta sabiduría con el conocimiento. Para refinar esta facultad, es necesario devolvernos al inicio de los sutras, donde se habla de la cesación de los citta vrittis, entre más ruido haya en nuestra mente nos será más difícil percibir lo que hay más allá de ella y es por esta razón que si los vrittis están los suficientemente fortalecidos pueden tomar el lugar de lo que llamamos intuición, lo que sucede de forma muy común. El conocimiento del yoga está fundamentado en la experiencia más que en la memorización y lo que se busca es aprender a pensar menos para alimentar menos el proceso de los vrittis, logrando así más claridad y menos coloración. La clave es desidentificarse del proceso de los vrittis para que haya menos comparación, menos juicios para poder percibir la realidad interna que proviene de la intuición y percibir también lo que emana de los demás desprendiéndonos de los juicios y las comparaciones. 

 Entre menos coloraciones tengamos significa que nos estamos despojando de lo que hemos construido alrededor de nosotros mismos y entre más nos desprendemos de esa idea que hemos construido, nos estaremos acercando a la concepción más natural y libre de coloraciones. 

 Aquellos que logran despojarse más de las coloraciones, que por decirlo así están más centrados, logran percibir una realidad más similar entre sí, pero el lenguaje y la interpretación siempre están creando artificios y divisiones que terminan convirtiéndose en ismos, en corrientes, en grandes divisiones. Cuando nos despojamos de todos los marcajes lo que percibimos es muy similar a lo que percibe alguien que también se ha despojado de sus marcajes. 

 A la hora de relacionarnos con los pensamientos, es importante comprender que sí nos es posible observar los pensamientos esto quiere decir que nosotros no somos los pensamientos, no somos los vrittis y la búsqueda entonces va orientada a descubrir eso que somos más allá de los pensamientos. 


El refinamiento de Citta:


Dentro de la concepción filosófica de la India se dice que aquel que observa es lo que en realidad somos y que todo lo demás que existe lo hace para el deleite de aquel que observa y para ser observado. Si bien la mente puede percibir el mundo, su verdadero poder es que es la única capaz de percibir la esencia de lo que somos. La única forma de hacernos conscientes de que somos Purusha es a través del refinamiento de citta y eso lo podemos hacer a través cortar los samskaras, vencer los impulsos del pasado que nos condicionan y no sucumbir a la identificación con los vrittis que están constantemente emergiendo. Citta no tiene luminosidad propia pero sí tiene la facultar de reflejar la sabiduría que emana de Purusha, pero al Purusha ser tan luminiscente que logra hasta cegar, necesita pasar por un filtro, que es citta. 


Las funciones de Manas, Budhi y Ahamkara:


 La mente tiene por un lado la facultad de percibir el mundo, a través de manas y tiene también la facultad de percibir el ser, de percibir al Purusha, a través de budhi. Así pues, la parte de nuestra mente que ve el afuera debería estar unificada con la que percibe el adentro, sin que exista una predominancia de una sobre la otra, pero en la forma ordinaria en la que vivimos la mente sensorial es la que mantiene el foco de atención y crea una clara identificación con ese foco de atención. 

 La mente tiene entonces dos funciones principales, una función sensitiva y de memoria que es una función operativa y que no es la función primordial, la función más importante de la mente no es acumular contenido, es poder percibir lo interno, lo sutil. Desde este punto de vista podemos entender la mente como una fuente de ruido que debe ser cesado pero es importante reconocer que al mismo tiempo, la mente es la única capaz de manifestar la luz interna, así que no podemos quedarnos atacando la mente porque tiene en sí misma ambas facultades. El Mahabharata, por ejemplo, es una alegoría a la batalla interna entre esas dos facultades de la mente, hay una inercia que lleva a la una a creer que tiene el control manas, representada por la dinastía de los kauravas y hay una lucha que lleva a la otra, budhi representada en la dinastía de los pandavas, a retomar el control. 

 Es preciso entender que hay una luz que se manifiesta a través de una facultad de la mente que permite percibir lo sutil. Cada órgano de los sentidos es como una linterna que nos permite dirigir el foco sobre ciertas cosas y a medida que vamos refinando nuestra capacidad de percibir vamos haciendo que esas linternas se hagan cada vez más sutiles, hasta lograr percibirnos a nosotros mismos y notar que la luz emana desde adentro. Cuando tenemos muchos vrittis, esa linterna no nos permite ver con claridad y cuando logramos removerlos, cuando nos desidentificamos de ellos, podemos decir que estamos limpiando nuestras linternas, entrenándonos para ver cosas cada vez más sutiles hasta lograr percibir lo interno, percibir nuestros marcajes, nuestros samskaras, nuestros depósitos de memoria, hasta llegar a un punto en el que podemos percibir lo se encuentra más allá de toda transformación que es Purusha. 

 Con respecto a este tema, Buda propone algo mucho más sencillo y es que no hay ningún ser trascendente, con esto se elimina la idea de Purusha y dice que todo está en transformación, que no hay ningún perceptor detrás de todo lo que sucede. Esta es uno de los grandes puntos de separación entre las ideas del yoga y el budismo. 

 Retomando este tema, podemos decir que cuando estamos en manas estamos pendientes del afuera, es solo percepción y siempre sucede en el presente y cuando estamos en buddhi estamos activos desde el discernimiento, el asunto es que usualmente no estamos ni en el uno ni en el otro, normalmente vivimos en el ahamkara, vivimos basándonos en todas las coloraciones que traemos, desde nuestros marcajes, desde los samskaras y cuando actuamos desde ahí estamos desconociendo lo que sucede en el presente, desconociendo la facultad de vernos hacia adentro más allá de los marcajes. El gran trabajo que se propone es refinar cada uno de los componentes de nuestra mente, darles a cada uno su lugar, entender que incluso el ahamkara tiene su razón de ser, que nos permite expresarnos y asumir un rol. Cuando estamos en buddhi estamos todo el tiempo absortos en nosotros mismos, cuando el ahamkara tiene el control absoluto terminamos pisoteando a los demás o creando individualidades colectivas, como patria, regionalismos, sectas; la clave está en refinar cada usuario, entender que cada uno tiene su labor y no permitir que ninguno domine. Construir a través de la acción y no de la reacción. 

 El observador oficial es la mente en su facultad de buddhi y se activa cuando vemos sobre nosotros mismos; el poder de la mente no es percibir el mundo, no es catalogar, no es crear, no es intuir, no es saber, el poder de la mente es percibir lo supremo, percibir el espíritu y todo lo otro no es más que una preparación para eso. Cuando el buddhi que observa el cuerpo, las sensaciones, los marcajes, logra percibirse a sí mismo ese es el momento en que alcanza su máximo potencial, en que citta misma alcanza su mayor potencial. 

 La mente tiene la facultad de percibir a Prakriti o de percibir a Purusha, no puede percibir a ambos a la vez; puede estar pendiente del mundo externo o logra retraerse para percibir el mundo interno. 


Citta es una sola:


 Si existiera una mente que percibiera la mente y a esa mente la percibiera otra mente y a su vez a esa mente la percibiera otra mente, se tendría una regresión infinita que llevaría al caos infinito. Citta es una sola y esa sola tiene la facultad de ser el puente entre lo externo y lo interno, si se tuvieran múltiples citta cada una tendría la facultad de ver a las otras como espejos y se perdería su luz, tal y como al poner a rebotar un rayo de luz entre espejos, la luz rebota hasta difuninarse, en el caso de múltiples citta se perdería su luminosidad interna. Citta tiene la función de ser como ese espejo que refleja pero a la vez de ser ese lente que proyecta y sólo es una, cumple su función porque puede permitir que la luminosidad interna se manifieste sin que se genere un caos al replegarse sobre sí misma. 

 Hemos visto cómo la mente sufre unas transformaciones dentro de su ciclo interno, como el mundo tiene unas transformaciones por la conjunción del tiempo y las gunas y hemos abordado además la potencialidad de citta de percibir las cosas, que puede percibir tanto lo interno como lo externo y que esa percepción está coloreada por los marcajes y que citta además tiene la facultad de reflejar la luminosidad de algo más sutil o más interno que ella. 

 La mente tiene una gran potencialidad de percepción, pero debido a esa misma potencialidad puede llegar a caer en la trampa de la identificación, la trampa de las fluctuaciones, de funcionar desde el ahamkara. Cuando citta se convierte en ese puente entre el observador y el observado logra disolver las diferencias, cuando la mente asume su rol de ser ese puente que conecta lo interno con lo externo, logra disolver la diferencia que hay entre lo que creemos como interno y lo que creemos como externo y esa es la gran labor de citta, el asunto es que vivimos con una mente que está funcionando desde una frecuencia distinta, que funciona más desde el ahamkara o más desde el manas y no tanto desde el discernimiento, pero para alcanzar el kaivalya o el retorno al absoluto, se requiere que la mente ocupe su lugar, lo cual implica soltar los condicionamientos que tenemos y darle a cada función de nuestra mente su lugar.

Sembrado por Elisa Ochoa y Esteban Augusto (Encuentros Abril 2020) 
Share
Tweet
Pin
Share
No comentarios
Newer Posts
Older Posts

¿QUIÉNES SOMOS?

El semillero de yoga es una plataforma de encuentro para compartir, practicar, estudiar y vivir el Yoga en toda su profundidad. Nació como un espacio de preparación para futuros profesores de Yoga, en donde el único prerrequisito era tener instalada una práctica constante, y a lo largo de estos años ha servido como punto de encuentro para vivenciar el Yoga mucho más allá de una clase. Hoy en día conserva su esencia de estimular procesos formativos desde la pedagogía tradicional de Yoga, en donde el compartir, el practicar y el enseñar son los verdaderos maestros, y cumple su función mediante grupos de estudio, Diplomaturas en Yoga, talleres de profundización, retiros de autoconocimiento y actividades de servicio a la comunidad.

PRÓXIMO EVENTO

PRÓXIMO EVENTO
Ciclo de profundización desde YOGA COMO FILOSOFÍA VIVA

Entradas

  • ▼  2026 (13)
    • abril (4)
    • marzo (2)
    • febrero (4)
    • enero (3)
  • ►  2025 (7)
    • diciembre (1)
    • noviembre (2)
    • octubre (1)
    • junio (1)
    • mayo (1)
    • abril (1)
  • ►  2024 (4)
    • julio (1)
    • abril (1)
    • marzo (1)
    • febrero (1)
  • ►  2023 (11)
    • noviembre (2)
    • octubre (2)
    • septiembre (1)
    • agosto (1)
    • junio (1)
    • marzo (2)
    • febrero (2)
  • ►  2022 (78)
    • noviembre (1)
    • octubre (3)
    • septiembre (34)
    • agosto (20)
    • julio (1)
    • junio (1)
    • abril (1)
    • marzo (4)
    • febrero (3)
    • enero (10)
  • ►  2021 (142)
    • diciembre (2)
    • noviembre (3)
    • octubre (4)
    • septiembre (4)
    • agosto (20)
    • julio (26)
    • junio (2)
    • mayo (15)
    • abril (12)
    • marzo (22)
    • febrero (4)
    • enero (28)
  • ►  2020 (208)
    • diciembre (1)
    • noviembre (18)
    • octubre (22)
    • septiembre (11)
    • agosto (5)
    • julio (17)
    • junio (14)
    • mayo (24)
    • abril (28)
    • marzo (50)
    • febrero (18)
  • ►  2019 (45)
    • noviembre (4)
    • octubre (14)
    • septiembre (3)
    • agosto (2)
    • julio (2)
    • junio (2)
    • mayo (6)
    • abril (12)

Entrada destacada

Ayuno: meditación, silencio y autoconocimiento (Marzo 2026)

¿Por qué ayunar?  Cuando suspendemos la ingesta de alimentos, iniciamos en nuestro cuerpo un proceso de depuración y limpieza, además toda l...

Etiquetas

  • LA VIDA DIARA
  • EL ARTE DE VIAJAR
  • FILOSÓFICAS
  • YOGA SUTRAS
  • JARDINERIA DE LA ENSEÑANZA
  • PEDAGÓGICAS
  • BITACORA
  • YOGA VASISHTHA
  • BHAGAVAD GITA
  • POSTURAS
  • FORMACIÓN
  • PEREGRINAJES
  • PSICOLÓGICAS
  • RETIROS
  • AYUNOS
  • ESPIRITUALES
  • TÉCNICAS
  • RESPIRACIÓN
  • TEXTOS DE INSPIRACIÓN
  • GRUPOS DE ESTUDIO
  • ENERGÉTICAS
  • SEMBRANDO HUMANIDAD
  • RELAJACIÓN
  • EVENTOS
  • YOGAVERSO

Entradas populares

  • PERSIGUIENDO EL SAGRADO SONIDO DEL SILENCIO
    Dice la RAE del silencio: “ Estado en el que no hay ningún ruido o no se oye ninguna voz ”. Con lo cual, podría decirse, que quienes vivimo...
  • KOSHAS
    Uno de los conceptos nucleares para poder explorar todo el sentido y el trasfondo de la práctica de yoga es el de los koshas, o las envoltur...
  • El palpitar energético presente en la estructura de una clase de yoga.
    Hoy en día, cuando pensamos en una clase de yoga se nos viene a la cabeza una especie de protocolo específico, una receta en la que se conju...
  • YAJNA: EL SENTIDO DE LA OFRENDA Y DEL SACRIFICIO
    Fuego ceremonial del Agni Hotra   El ofrendar como excusa para desarrollar la sabiduría. Muchas veces evitamos ofrendar lo que tenemos y lo ...
  • Yoga Sutras de Patanjali (TEXTO COMPLETO)
    El presente texto es una síntesis de los Yoga Sutras de Patanjali, consolidado a lo largo de los últimos años en diferentes grupos de estu...
  • EL SENTIDO DLE GURÚ
      Una de las formas clásicas de desarrollar la sabiduría, es entregarse al gurú, servirle a él, dedicarse a escuchar sus respuestas. Esta id...
  • SENDEROS DE PATANJALI HACIA LA LIBERACIÓN
    YFV 2026 Filosofía 7 Salida de Campo Sembrado por: Andre Nube(14 de marzo de 2026, como relatoría de la séptima sesión Salida de   Módulo de...
  • CAPÍTULO 1: EL DESALIENTO DE ARJUNA
    El sonido de las caracolas como llamado a la batalla. En el resumen anterior podemos entender el contexto en el que se está gestando esta ba...
  • LA RESPIRACIÓN: SUS FASES Y SU SIMBOLISMO
    La respiración es el eje de la vida, y en ella se encuentran gruadadas muchas claves para llevar una vida con sabiduría y propósito. Cada un...
  • SUTRAS PARA ENRAIZAR LOS PRINCIPIOS FILOSÓFICOS Y.F.V 2026

Seguidores

Created with by ThemeXpose